Reloj de Sol

Instrumento que consiste en una superficie dividida por líneas que representan las horas. Sobre ellas se proyecta la sombra de una varilla, siguiendo el movimiento del sol en su curso diario. El reloj de sol de Acaz (2 R. 20:11; Is. 38:8) era posiblemente un instrumento análogo, con una superficie plana o cóncava, y con líneas graduadas (llamadas grados o escalones). Es posible que Acaz copiara este instrumento de Babilonia, país en el que ya se empleaba desde antes de los tiempos de Herodoto (Herodoto 2:109), desde, como mínimo, el siglo VIII a.C. Es posible, sin embargo, que se tratara de una escalinata (Ant. 10:2, 1) del palacio de Acaz, construida y dispuesta de manera que la sombra de un obelisco cayera sobre los escalones, indicando la hora del día. El término heb. maʾ aloth es el término traducido «grados» en seis ocasiones en 2 R. 20:9–11 y tres veces en Is. 38:7–8. El retroceso de la sombra sobre el reloj de sol de Acaz es considerado como un milagro (cfr. Delitzsch: commentary on Isaiah en 38:7–8). Se han intentado muchas explicaciones a este fenómeno. Una de las ofrecidas es la refracción de los rayos solares u otros mecanismos. Sin embargo, Velikovsky documenta en su obra Worlds in Collision la universalidad de este fenómeno, atestiguado por memorias y leyendas de diversas y apartadas naciones y tribus por toda la circunferencia del Globo (pp. 233–241, etc.). Además, da evidencia de que los relojes de sol y las clepsidras de Egipto estaban programados para días de diferente longitud para la latitud en la que se hallaban, lo que denuncia un movimiento del eje terrestre debido a una catástrofe cósmica (op. cit., pp. 317–324).